Sin embargo, su felicidad duró poco, ya que un grupo de científicos locos, liderados por el Dr. Moko, llegaron al parque en busca del dinosaurio. El Dr. Moko planeaba capturar a Ludo para estudiarlo y exhibirlo en su museo.
Un día, mientras Nobita y Doraemon estaban en el parque, encontraron un extraño huevo de dinosaurio. Doraemon, con su avanzada tecnología, logró detectar que el huevo pertenecía a una especie de dinosaurio que se creía extinta: el "Dinosaurus Ludovicianus".
La historia de Nobita, Doraemon y Ludo nos muestra que, con la ayuda de amigos y la tecnología, podemos superar cualquier desafío y hacer del mundo un lugar mejor. ¡Espero que hayas disfrutado de esta aventura!